Ciberataque a Sernageomin expone los desafíos de continuidad digital en servicios del Estado

La tarde del domingo 15 de diciembre de 2025, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) fue afectado por un ataque cibernético que obligó a suspender temporalmente su sitio web institucional.

De acuerdo con la información oficial entregada por el organismo, el incidente correspondió a un secuestro de datos, lo que activó de inmediato los protocolos internos de seguridad de la información y la convocatoria de un Comité de Crisis. Como medida preventiva, los sistemas afectados fueron desconectados mientras los equipos técnicos trabajaban en la contención y análisis del evento.

Uno de los focos prioritarios de la respuesta fue asegurar la operación del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), considerado un sistema crítico para la seguridad pública. Sernageomin informó que el monitoreo volcánico se mantuvo operativo en todo momento, con recepción normal de datos desde el instrumental desplegado en los distintos volcanes del país y coordinación permanente con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Desde la institución enfatizaron que el ataque no comprometió las funciones críticas asociadas a la vigilancia volcánica, despejando riesgos inmediatos para la población.

El incidente fue reportado a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), con la cual Sernageomin inició un trabajo coordinado desde el primer momento. Asimismo, se reforzó la colaboración con Senapred y se presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público. El servicio informó que se encuentra gestionando una querella criminal con el objetivo de identificar a los responsables y establecer las sanciones legales correspondientes.

Los equipos técnicos continúan trabajando en el restablecimiento progresivo de las plataformas afectadas y en la implementación de medidas adicionales de ciberseguridad para asegurar la operación normal de todas las herramientas digitales.

El ataque a Sernageomin vuelve a poner en evidencia la exposición de los organismos públicos que operan infraestructura digital crítica. Más allá del impacto técnico inmediato, este tipo de incidentes plantea riesgos operativos, reputacionales y regulatorios, especialmente cuando están involucrados servicios esenciales para la seguridad pública y el desarrollo económico del país.

En este caso, la rápida activación de protocolos, la priorización de funciones críticas y la comunicación institucional fueron claves para contener los efectos del ataque. Sin embargo, el episodio reabre el debate sobre el nivel de madurez en la gestión de ciberseguridad de los servicios del Estado y la necesidad de fortalecer capacidades preventivas, de detección y respuesta frente a amenazas cada vez más sofisticadas.